Cada 31 de agosto, Chile conmemora el Día de la Matrona y el Matrón, una fecha estrechamente vinculada a la historia y consolidación de la profesión en nuestro país. El 31 de agosto de 1962 fue promulgada la Ley N.º 14.895, que creó oficialmente el Colegio de Matronas como institución con personalidad jurídica. La matronería chilena tiene, sin embargo, raíces aún más antiguas: su formación profesional se remonta a 1834, cuando comenzó la enseñanza formal de la obstetricia y puericultura en Chile, convirtiéndose en una de las profesiones sanitarias de mayor trayectoria del país.
A lo largo de su historia, matronas y matrones han desarrollado una labor que trasciende ampliamente la atención del embarazo y el parto. Su trabajo comprende el acompañamiento de las personas durante distintas etapas del ciclo vital, participando en la promoción y prevención en salud, la atención ginecológica, la salud sexual y reproductiva, la planificación familiar y el cuidado materno y neonatal. Es una profesión marcada por la cercanía, el conocimiento técnico y la capacidad de acompañar momentos especialmente significativos de la vida con respeto, humanidad y compromiso.
En este Día de la Matrona y el Matrón, queremos expresar nuestro sincero reconocimiento y gratitud a quienes ejercen esta profesión con vocación y responsabilidad, particularmente a las matronas y matrones que día a día ponen sus conocimientos y capacidades al servicio de nuestra comunidad. Gracias por acompañar, orientar, cuidar y entregar confianza; por hacer de cada atención un espacio de respeto y humanidad, y por contribuir permanentemente a una salud más cercana, integral y digna para todas y todos. ¡Feliz Día de la Matrona y el Matrón!


